Entre el 20 y el 23 de noviembre de 2025 se disputó en Asunción el Campeonato Nacional Mayor Femenino 2025, un torneo que reunió a diez jugadoras de élite que buscaban coronarse en el panorama del ajedrez paraguayo. Tras cinco rondas intensas en un sistema suizo, la favorita volvió al primer plano: la WIM Gabriela Vargas, se consagró campeona nacional por novena ocasión, recuperando un trono que el año anterior había abandonado debido a un inesperado problema de salud.

La vuelta al ruedo de Vargas fue además un mensaje de fortaleza: con 4,5 puntos sobre 5 posibles, lideró con claridad el torneo y demostró que su dominio en la escena femenina paraguaya no es fruto únicamente del pasado, sino de una vigencia renovada.
Veamos dos partidas de la WIM Vargas con negras. Contra la WMF Paola Oviedo en la cuarta ronda usó su siempre y constante Defensa Francesa que la viene acompañando desde los inicios de su carrera.
Ahora una partida para encuadrar. Casi siempre contra 1.e4 la WIM Vargas a usado la Defensa Francesa, pero en esta ocasión y para sorpresa de su rival y de todos, se planteó una Defensa Escandinava en la variante popularizada por el GM de Países Bajos, Sergei Tiviakov que retira la dama a d6 en la tercera jugada.
Un podio que abre puertas
Las dos jugadoras que acompañaron a Vargas en el podio también lograron una meta clave: se clasificaron para integrar el equipo femenino que representará a Paraguay en la Olimpiada Mundial de Ajedrez 2026, a disputarse en Uzbekistán. En segundo lugar quedó la WFM Renata Mayeregger con 3,5 puntos, mientras que la WFM Paula Oviedo también alcanzó 3,5 puntos para consolidarse en el tercer peldaño. Las tres, por tanto, aseguraron esa plaza de honor en el combinado nacional femenino.
Un torneo de diez promesas
El certamen registró la participación de diez jugadoras, quienes ofrecieron alto nivel y combates reñidos en cada ronda. Si bien Gabriela Vargas cumplió con su favoritismo, el torneo dejó además visos de renovación: varias jóvenes entrantes mostraron chispa y ganaron partidas importantes, aunque no lograron aún subir al podio. El cuarto lugar lo ocupó la WCM Fiorella Mayeregger con 3 puntos, una de las promesas de actual panorama ajedrecístico nacional.
El regreso de la campeona
Para Vargas, este triunfo adquiere un valor simbólico: se trata de reafirmar su vigencia tras un lapso forzado de inactividad o rendimiento reducido por motivos de salud. Recuperar la corona nacional era más que una meta deportiva; representaba cerrar un capítulo para abrir otro, en el que vuelve a liderar el movimiento femenino de ajedrez en Paraguay.
Con nueve títulos nacionales a su nombre, su figura se consolida como referencia obligada para las nuevas generaciones. Su experiencia, temple y capacidad para cerrar en momentos clave la ubican en un escalón superior, pero el hecho de que su racha sólo se interrumpiera el año pasado —y que hoy la retome con contundencia— añade un matiz de resiliencia que pocos han destacado.
¿Qué esperar hacia la Olimpiada 2026?
La clasificación de este podio no sólo premia el éxito inmediato, sino que abre camino a un nuevo desafío: la preparación para la Olimpiada Mundial de Ajedrez 2026 en Uzbekistán. Estar en ese equipo implica no sólo representar en el tablero, sino asumir una responsabilidad internacional, coordinar entrenamientos, partidas de alto nivel y, en definitiva, proyectar el ajedrez femenino paraguayo hacia el mundo. Vargas, Mayeregger y Oviedo tendrán ahora la tarea de alinear sus metas individuales con un objetivo colectivo.
El Campeonato Nacional no solo confirmó una vez más la vigencia de la WIM Gabriela Vargas, sino que encendió las luces del ajedrez femenino paraguayo en rumbo hacia un evento global. El tablero nacional se reinicia y, esta vez, la mirada apunta alto rumbo a Uzbekistán, al mundo.
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