En el pequeño pero vibrante mundo del ajedrez en Yaguarón, el X Grand Prix Círculo Iteño de Ajedrez se ha convertido en algo más que un simple torneo: es un termómetro de las aspiraciones, tensiones y renovaciones que atraviesa el tablero nacional. Tras siete rondas disputadas en la ciudad de Yaguarón, el certamen dejó como gran titular un dominio casi absoluto del Club Alekhine, que ocupó las tres primeras posiciones, consolidando su papel como cantera y fortaleza de talentos.

Foto gentileza del CIA.

Una cima granate

En lo más alto de la clasificación, dos nombres se entrelazaron en un empate que se definió apenas por criterios técnicos: José Antonio Alarcón y CM Ángel Nathanael Montiel, ambos con 6 puntos sobre 7 posibles. El desempate terminó coronando a Alarcón. Eso no quita el mérito del CM Angel Montiel que nos dejó una partida genial contra el CM Rodolfo Cantero.

No dejemos pasar también esta notable victoria del campeón del torneo, también contra el CM Rodolfo Cantero, quien en ediciones pasadas de los GP eran protagonista, pero hoy le toca estar del lado equivocado de la historia. Veamos la victoria de José Alarcón.

El tercer lugar fue para MN Arnold Mayeregger, con 5,5 puntos. No logró alcanzar a sus compañeros de club, pero sí contribuyó a lo que, en perspectiva, fue una exhibición coral del Alekhine: tres de los cinco primeros lugares en manos de un mismo equipo, una cima teñida de granate.

Más allá del podio

Detrás del bloque hegemónico, las sorpresas llegaron con nombres que irrumpen desde clubes rivales. Ibsen Steven Verón Mendoza, del CIA, y Augusto González, del Peón Avanza, empataron con 5 puntos, aunque los desempates ubicaron al primero en el cuarto lugar. Sus partidas fueron un recordatorio de que el ajedrez nacional no se reduce a una sola institución, y que la competencia interna sigue alimentando la narrativa de un tablero cada vez más disputado.

La juventud como promesa

En un torneo que congregó a jugadores de distintas edades y trayectorias, los focos también se posaron sobre los más jóvenes. Carlos Emmanuel Barrios Pinanez, en la categoría Sub-14, cerró en la octava posición con 4,5 puntos, por encima de veteranos de mayor experiencia. Su desempeño fue celebrado como una señal alentadora para el futuro inmediato del ajedrez paraguayo.

Otros nombres como Josué Enrique Ortiz Villalba (Sub-8) y Rita Hayelen Martínez Campos (Sub-16 femenino) subrayaron el carácter inclusivo del certamen, que dio espacio tanto a niños como a veteranos. Entre estos últimos, la figura de Abdón Rivera Antúnez, representante de la categoría Súper-50, se destacó al terminar en el puesto 11 con 4 puntos, confirmando que la pasión por el juego no entiende de edades.

Lo que revela el tablero

Más allá de las cifras, el torneo dejó en claro una tendencia: el ajedrez paraguayo atraviesa una etapa de crecimiento. La hegemonía del Club Alekhine habla de una estructura sólida, capaz de formar y retener talentos, pero también expone un reto para el resto de las instituciones: cómo competir, innovar y crecer frente a un rival dominante.

El Grand Prix Círculo Iteño 2025 fue, en suma, un microcosmos del tablero nacional: jóvenes que irrumpen con hambre, veteranos que se resisten al retiro, y clubes que buscan su lugar en un mapa competitivo en plena expansión. Y como en toda buena partida de ajedrez, lo que importa no es solo la jugada inmediata, sino el plan que se despliega hacia el futuro.


Detalles del torneo en Chess Results.