En tierras brasileñas donde la brisa del Atlántico se mezcla con la intensidad competitiva de los tableros, la bandera paraguaya ondeó con fuerza en el XIV Panamericano Escolar de Ajedrez 2025, disputado entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre en Florianópolis. El torneo, que reunió a cientos de jóvenes talentos del continente, se convirtió en un escenario inolvidable para la delegación guaraní, que regresó con dos medallas y un título internacional que marca un hito para el país.

El gran protagonista fue Ezequiel Amarilla, de la categoría Sub 17, quien finalizó en segundo puesto con 6,5 puntos sobre 9 posibles y una performance de 2138 de Elo. Su actuación no solo le aseguró la medalla de plata, sino también la obtención del título de Candidato a Maestro (CM), un logro que lo inscribe en la historia reciente del ajedrez paraguayo como uno de los jóvenes que con disciplina y temple se abre paso en la élite internacional.

Veamos una de las partidas del flamante CM contra Francisco Pironti donde Ezequiel sacrifica la dama por un peón pasado que termina siendo decisivo.

No menos relevante fue el desempeño de Enzo Viñales, ya portador del título de CM, que en la categoría Sub 13 alcanzó el tercer puesto con la misma puntuación de 6,5 en 9 rondas. Viñales reafirmó su condición de promesa, mostrando un juego sólido y creativo que lo consolida como uno de los referentes de la nueva camada.

La escuela paraguaya en ascenso

Más allá de las medallas, la presencia paraguaya en Florianópolis fue amplia y vibrante. La delegación estuvo compuesta por 17 jóvenes jugadores que asumieron el reto de medirse contra rivales de potencias regionales como Canadá, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Perú y Colombia.

En la categoría Sub 17 acompañaron a Amarilla y Viñales otros talentos que ya empiezan a trazar su camino competitivo. Facundo Javier Navarro Cañete defendió la bandera guaraní en la Sub 17 absoluta, mientras que Fiorella Allegra Mayeregger González llevó la representación femenina en la misma franja de edad, mostrando garra y compromiso en un campo sumamente exigente.

En Sub 15, Ezequiel Acevedo Barreto sumó experiencia en un torneo donde cada partida representaba una lección táctica y psicológica.

La categoría Sub 13, una de las más pobladas, contó con la presencia de Joaquín Miño Almirón, Matías Nicolás López Maldonado, Josías Ezequiel Ortiz Bareiro, Alejo Daniel Duré Hetter, Vidal Samuel Noguera Villalba y Joaquín Villanueva Menéndez, quienes se enfrentaron a tableros con tradición continental y no se dejaron intimidar por la magnitud del evento. En el femenino Sub 13, Jimena Sofía Lugo Martínez fue la embajadora nacional, abriéndose espacio en un circuito dominado por jugadoras de gran nivel.

En la categoría Sub 11, la representación paraguaya también fue numerosa: Erick Benjamín Ayala Sanabria, André Ferreira Netto, Martín Ezequiel González Méndez y Mateo Josías Galeano Rolín dejaron claro que el semillero nacional tiene proyección y futuro.

Finalmente, los más pequeños, en la Sub 9, pusieron a prueba su temple en su primer contacto internacional de gran escala: Noah Milan Turitich Cardozo, Federico Joaquín Lugo Martínez y Facundo Josué Toledo González compitieron con valentía, mostrando que la pasión por el ajedrez en Paraguay empieza desde muy temprano.

Un torneo con peso continental

El Panamericano Escolar no es un torneo menor: reúne a delegaciones oficiales, avaladas por federaciones nacionales y la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Sus resultados impactan directamente en el desarrollo de títulos y en la formación de los futuros grandes maestros de la región.

Que Paraguay haya alcanzado un subcampeonato Sub 17, un podio en Sub 13 y un nuevo título de Candidato a Maestro es reflejo de un trabajo que, aunque aún en crecimiento, empieza a consolidar frutos. La experiencia de los jóvenes en Florianópolis fue también una escuela paralela: aprender a jugar bajo presión, adaptarse a un ritmo de 9 rondas en siete días y convivir con jugadores de culturas y estilos diversos.

También se dio la participación de Gabriela Vargas en su rol de arbitro, quien fue en búsqueda de su norma para obtener el título de AI (Arbitro Internacional).

El valor de los podios

El caso de Ezequiel Amarilla merece mención aparte. Con apenas 16 años, su performance de 2138 de Elo en un torneo continental habla de un nivel competitivo que lo acerca a la esfera internacional. El título de CM no es un mero diploma, sino el primer escalón en la escalera hacia la maestría internacional. Para un país con una tradición ajedrecística en construcción, este logro es símbolo de esperanza y proyección.

Por su parte, Enzo Viñales confirmó que lo conseguido en torneos anteriores no fue casualidad. Su tercer puesto en la Sub 13 es un paso más en un camino ascendente que ya lo tiene como referente. Lo que distingue a Viñales no es solo su puntuación, sino la madurez con la que encara cada partida, un rasgo poco habitual en jugadores de su edad.

Una delegación que inspira

El ajedrez paraguayo vive un momento particular. La participación en torneos internacionales no solo mide la fuerza de los jugadores, sino también el compromiso de las familias, entrenadores y dirigentes. El viaje a Florianópolis fue una demostración de esfuerzo colectivo: detrás de cada partida hay entrenamientos, sacrificios económicos y horas de preparación invisibles al ojo del espectador.

Que 17 jóvenes paraguayos hayan estado presentes en un torneo de tal magnitud es ya un logro en sí mismo. Las medallas y el título de CM se suman como recompensas, pero el verdadero capital es la experiencia acumulada y la convicción de que Paraguay puede competir de igual a igual en el continente.

Mirando al futuro

La XIV edición del Panamericano Escolar concluyó con sonrisas, abrazos y promesas de revancha. Para Paraguay, sin embargo, no fue un cierre, sino una apertura. Los resultados en Florianópolis no son un punto de llegada, sino un punto de partida para una generación que, poco a poco, empieza a escribir la historia del ajedrez nacional en clave internacional.

Los nombres de Ezequiel Amarilla y Enzo Viñales quedarán en los registros de este torneo, pero detrás de ellos hay una delegación que encarna la perseverancia y el deseo de superación. La bandera paraguaya flameó en el podio y en los corazones de los que sueñan con que, algún día, un Gran Maestro surja de estas camadas que hoy se forman en competencias escolares.

En Florianópolis, más que resultados, lo que se forjó fue un mensaje: el ajedrez paraguayo tiene futuro, y ese futuro ya comenzó.


Fotos del evento Aquí.
Detalles en Chess Results.