Esta frase de Stefan Zweig presagia toda clase de situaciones extremas, pero en este caso fue utilizada por Ludek Pachman (Bela pod Bezdezem, hoy República Checa 11 de mayo de 1924 – Passau, Alemania, 6 de marzo de 2003) al comentar su partida contra el polaco Zbigniew Doda (1931 – 2013) del Memorial Capablanca, en 1965 en La Habana.

 

 
Ludek Pachman 1972  Hans Peter Archivos Nacionales de Holanda
Ludek Pachman 1972 Hans Peter Archivos Nacionales de Holanda

 

El vencedor del torneo fue Smyslov con 15½ puntos sobre 21, seguido de Ivkov, Geller y Fischer, (que, como es conocido, jugó por télex desde Nueva York), (15), Kholmov (14 ½) y Pachman que solo perdió una partida, con 13.

En su libro “Ajedrez y comunismo” Pachman relata novelescamente su partida con Doda, cuenta que sacrificó una calidad y pasó al ataque, pero que “un diminuto error” bastó para que Doda realizase un inesperado y fuerte contragolpe, dijo que Doda, “convencido de su victoria, dio un golpe en el tablero y llamó junto a la mesa a varios colegas que descansaban, para mostrarles cómo me tenía atrapado”.

 

Ajedrez y comunismo, libro de Pachman
Ajedrez y comunismo, libro de Pachman

 

Ajedrez y comunismo en Inglés
Ajedrez y comunismo en Inglés 

 

Ajedrez y comunismo en alemán
Ajedrez y comunismo en alemán 

 

Es algo insólito y también algo difícil de creer. Pachman dice que su primer impulso fue abandonar e ir a tomar varios cubalibres para olvidar, pero consiguió dominarse.

Objetivamente estaba perdido, pero al profundizar en la posición vio que no era tan sencillo, tras perder el primer peón podía ofrecer otro, y si Doda lo capturaba iba a sacrificar un caballo trayendo un caos a la posición, (Pachman dice que el sacrificio le daría ventaja, pero exagera) en vez de una fácil victoria, su adversario debía esforzarse.

Pachman comenta que a veces en la fase decisiva de la partida, “el maestro que espera ganar se sienta ante el tablero con la expresión tensa del cazador que tiene ya su presa en la línea de mira”, en cambio, si su posición está mal, “se asemeja al condenado a muerte que aguarda su ejecución”.

 

Ludek Pachman
Ludek Pachman 

Es probable que no siempre sea tan transparente, pero lo siguiente es más fácil de compartir: “A muchos jugadores cuando están en posición perdedora se les ponen las orejas coloradas, síntoma del que las esposas no expertas en el ajedrez extraen indefectiblemente la conclusión de cómo va la partida”.

En todo caso es indudable que las expresiones no verbales dan información, por lo que a Pachman se le ocurrió insinuar información errónea para que su rival se confiase y no viera que él no estaba todavía en la posición del “condenado a muerte” y que tras la entrega del segundo peón Doda se concentrara y descubriera la verdad de la posición, acertando con el remate.

 

Glicoric vs Pachman, Oberhausen 1961
Glicoric vs Pachman, Oberhausen 1961 

 

Faltaban 10 jugadas para el control, Pachman creó el ambiente adecuado para que Doda se confiara: “Haría un poco de teatro y me mostraría visiblemente arrepentido de haber jugado con demasiada prisa, disponiendo aun de tanto tiempo”.

Mientras tanto “Doda se pavoneaba por la sala y mis competidores no dejaban de fijarse en mis orejas coloradas”, escribió Pachman, lo que muestra sus buenas condiciones actorales, porque tampoco podía sobreactuar, pues su rival se daría cuenta de que había algo raro.

 

Fischer listo para jugar desde Nueva York, Mem Capablanca 1965
Fischer listo para jugar desde Nueva York, Mem Capablanca 1965   

 

Mem Capablanca 1965. Doda vs Fischer
Mem Capablanca 1965. Doda vs Fischer

 

“Pensó” casi una hora, (en esa hora se recitó mentalmente poemas), cuando restaban dos minutos “hice la jugada que había pensado una hora antes”, Doda aceptó el primer peón con rapidez y llegó el momento crítico.

“Con fingida alarma miré el reloj y con la velocidad del rayo, le puse otro peón delante de las narices”; Doda creyó que Pachman estaba entregado, y estaba jugando presionado por el apuro de tiempo y cayó en la trampa, capturó el segundo peón, cuenta Pachman que cuando siguiendo sus planes le sacrificó de inmediato el caballo, Doda sospechó algo, y solo ahí se puso a pensar, pero… “Lo que se corrompe en un instante no puede ser redimido en toda la eternidad”.

El relato es exagerado y no coincide al completo con lo ocurrido en el tablero.

Pachman jugó el primer Memorial Capablanca, de 1962, y siguió jugando cada año hasta 1967, en ese entonces era un fervoroso comunista.

Todo cambió tras la "Primavera de Praga", a raíz de la invasión soviética de Checoslovaquia en 1968 de ser un comunista convencido cambió de bando y pasó a atacar al gobierno checoeslovaco con la misma pasión.

 

Mem Capablanca 1965, el hijo de Capablanca hace las jugadas de Fischer
Mem Capablanca 1965, el hijo de Capablanca hace las jugadas de Fischer 

 

Mem Capablanca 1965 Fischer abandona  contra Ivkov
Mem Capablanca 1965 Fischer abandona contra Ivkov 

 

Estuvo en la cárcel varias veces por razones políticas, en la Nochebuena de 1969 a su esposa Euzenie le dijeron que Pachman probablemente iba a fallecer, sobrevivió, pero siguió encarcelado, sólo se le permitió asilarse en Alemania tras un intento de suicidio en 1972.

Como pasó con Korchnoi años después los países del bloque del Este boicotearon su participación en los torneos.

Otro cambio radical de Pachman fue pasar del ateísmo al cristianismo; según su compatriota Lubomir  Kavalek, “solía cambiar de opinión radicalmente, y eso también le ocurría con las personas”.

 

Fischer vs Lehmann, 25 de agosto de 1965, Memorial Capablanca 2.Cf3

Fischer vs Lehmann, 25 de agosto de 1965, Memorial Capablanca 2.Cf3 

 

Fischer vs Lehmann, 25 de agosto de 1965, Memorial Capablanca 2...d6

Fischer vs Lehmann, 25 de agosto de 1965, Memorial Capablanca 2...d6 

 

En su primera visita a Cuba conoció a Fidel Castro, en un partido de béisbol, “Fidel jugaba con uno de los equipos y, cuando cometía una falta, la gente le gritaba dándole ánimos o se reía de él”, esto causó buena impresión en Pachman, pues era impensable que eso ocurriese con Antonín Novotny, el entonces Presidente de Checoeslovaquia, “no permitiría nunca que alguien lo pusiese en ridículo en un estadio”.

Menos impresión le causó el nivel ajedrecístico de Castro, “Una vez lo vi jugar. Ya su segunda jugada fue completamente espantosa”, comentó Pachman, tal vez exagerando otra vez.

Sí habló con respeto ajedrecístico del Che Guevara, “Jugaba con mucha afición y apasionamiento”, durante el Memorial Capablanca, “apenas podía encontrársele en el ministerio”, miraba las partidas y después jugaba partidas rápidas con algunos maestros. “El Che era un hombre de relevantes cualidades, extraordinariamente modesto, un auténtico revolucionario, un idealista”.

 

El Che jugando blitz con Larry Evans en el Memorial Capablanca de 1964
El Che jugando blitz con Larry Evans en el Memorial Capablanca de 1964 
 

Es una afirmación que tiene peso en un libro hecho en buena parte para ajustar cuentas con el comunismo y con su propio pasado comunista.

Era un hombre muy inteligente, hablaba con fluidez varios idiomas, entre ellos el castellano, y era un excelente orador.

Tuve la suerte de conocer a Pachman en 1984 en Alemania, y hasta jugué con él, mi “cholulismo” estaba enormemente complacido, pues había leído varios de sus libros en mi adolescencia, el que más me impactó fue “Estrategia Moderna en Ajedrez”, libro escrito originalmente en 1959 que todavía conserva su vigencia, y que él consideraba su obra más destacada; Pachman escribió unos 80 libros, que fueron traducidos a cinco idiomas.

Escucharlo hablar era un placer, no puedo decir que conversáramos, porque casi siempre hablaba él, pero eso no disminuyó mi fascinación.

Volviendo al Che, recuerdo una frase de Pachman que me quedó grabada, tras decirme que lo había conocido, con una sonrisa algo amarga, agregó: “Los dos nos equivocamos”.

 

Eleazar Jimenez vs Fischer Memorial Capablanca 1965, el Che mira
Eleazar Jiménez vs Fischer Memorial Capablanca 1965, el Che mira 
 

La última vez que Pachman vio a Guevara fue en 1964, en un momento este se quedó pensando ante el tablero, y le dijo a Pachman “con su peculiar impulsividad”, que no le gustaba ser ministro, que hubiera preferido jugar al ajedrez como Pachman “o hacer la revolución en Venezuela”.

A Pachman le llamó la atención, tiempo después, que dijera Venezuela y no Bolivia; Pachman le contestó: “Comandante, hacer la revolución es desde luego, interesante, pero jugar al ajedrez es más seguro”, el Che se rió y le dijo que desgraciadamente no jugaba tan bien como Pachman, pero tenía más experiencia en lo que era una revolución.

 

Estrategia Moderna en Ajedrez
Estrategia Moderna en Ajedrez 
 

Medio año después Guevara efectivamente renunció a sus cargos políticos, y lo demás es historia conocida.

Veamos la citada victoria de Pachman sobre Doda.

Ludek Pachman – Zbigniew Doda
Defensa Indobenoni [A65], Memorial Capablanca, La Habana (16), 1965

Click Aqui para ver la partida en el visor

1.d4 Cf6 2.c4 c5 3.d5 d6 4.Cc3 g6 5.e4 Ag7 6.Ad3 0–0 7.Cge2 e6 8.0–0 exd5 9.cxd5 a6 10.a4 Dc7 11.h3 Cbd7 12.Cg3 [La partida madre de la línea siguió: 12.f4 Te8 13.Cg3 c4 14.Ac2 Cc5 15.Df3 Cfd7 16.Ae3 b5 17.axb5 Tb8 18.Df2 axb5 19.e5! dxe5 20.f5! iniciando una maniobra temática que dio a las blancas una victoria modélica, Penrose - Tal, Leipzig 1960.] 12...Te8 13.Ae3 Tb8 14.a5 b5 15.axb6 Cxb6 16.Te1 [Tras 16.Axa6 por 16...Axa6 17.Txa6 las negras logran buen juego con 17...Cc4.] 16...Cfd7 17.f4 c4! [Las negras logran buen juego gracias a que las piezas blancas no están colocadas armónicamente.] 18.Ac2 Cc5 19.Ad4?! [Objetivamente un error que será bien aprovechado, si bien en sus comentarios Pachman asegura que es un sacrificio planeado.] 19...Cd3! [Las negras ganan la calidad y obtienen ventaja, pero el fuerte centro blanco hace que no sea todavía decisiva.] 20.Axg7 Cxe1 21.Ad4 Cxc2 22.Dxc2 Cd7 23.Df2 f6! [Hace olvidar los planes de romper con e5.] 24.Te1 Dd8 [Defiende f6 para dar, oportunamente, movilidad al caballo.] 25.h4 De7 26.h5 Tf8 27.Te3? [Otra imprecisión, tal vez sea este el “diminuto error” del que habla Pachman.] 27...Ce5! [Otro salto de caballo imprevisto, este amplía la ventaja negra y deja a Pachman en posición desesperada.] 28.Dd2 Cd3 29.Cd1 Cxf4

 

Tablero

 

30.Cf5!? [Este es el truco ideado por Pachman, que objetivamente no salva la partida, pero desequilibra emocionalmente a su adversario y lo objetivo pasa a tener un valor escaso.] 30...gxf5 31.Tg3+ Rh8 32.Dxf4 Tb3? [Deja escapar la ventaja. Lo correcto era 32...Dxe4! obligando a la retirada 33.Dd2 (A 33.Dh6?? se captura el alfil con jaque...), a lo que puede seguir por ej. 33...Tb3 34.Ac3 f4 35.Tf3 Tb5 con ventaja material y mejores piezas.] 33.Cc3 Txb2?! [El peón no tendrá importancia y sí que el caballo blanco ya no esté clavado.] 34.exf5

 

Tablero

 

[Tal vez fuera este el momento en que Doda se puso a pensar con detenimiento.] 34...Ad7 [Ya no hay tiempo para 34...Tb3 sigue 35.h6 (amenazando 36.Dg5 y 37.Dg7+, o bien 36.Te3 Df7 37.Dg5 para 38.Ce4) 35...Tg8 36.Te3 Df7 37.Dh4 Tf8 38.Axf6+! Dxf6 39.Dxf6+ Txf6 40.Te8+ y mate.] 35.Ce4 Te2 [35...Tb1+ 36.Rh2 Tf1!? se castiga con 37.Dh6! Txf5 38.Cxf6 T8xf6 39.Tg6! ganando.] 36.Cxf6! Txf6 37.Dg5 Te1+ 38.Rh2 1–0

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2016-09-16 00:00:00